viernes, 7 de octubre de 2011

La okupación no es delito

Hoy 7 de octubre se cumplen tres años desde que comenzó el proyecto de la Oficina de Okupación. Desde un principio tuvimos por objetivo principal socializar la legitimidad de la okupación de vivienda vacía bajo el lema de que la okupación no es delito. Ese mensaje sigue hoy más vigente que nunca. Y esto es así porque:

1) El delito de usurpación bajo el que se pena la okupación no es siempre aplicable, porque exige demostrar violencia, intención de permanencia y quién ha entrado en la vivienda.

2) Un delito se corresponde con el daño causado por la vulneración de un derecho y la usurpación castiga la vulneración del derecho a la propiedad. Pero cuando una vivienda ha sido dejada durante años el dueño está omitiendo su derecho. Por tanto, no hay ya derecho perjudicado y no hay delito.

3) En este mal endémico que vive el sistema capitalista (desahucios, casa vacías en manos de bancos, paro, precariedad...), cabe recordar que el derecho a la propiedad privada no es un derecho ilimitado y que hay que impulsar su uso social. No se puede tolerar la vieja y retrógrada idea utilizada por los poderes fácticos de que, en tanto que la propiedad es algo que se compra cada una con el sudor de su frente, adquiere un status de intocabilidad y, por tanto, se nos muestra como pobrecitos a los propietarios de casas vacías expropiadas por gente que lo necesita. Pueden ser muchas las razones para que una vivienda o inmueble estén vacías, pero también pueden ser muchas las soluciones que se le pueden dar. En este sentido la okupación impulsa una actitud activa y desobediente de la ciudadanía frente a la pasividad de las instituciones.

Sabemos que el derecho es completamente interpretativo y, en tanto que el trabajo de la Oficina de Okupación es dar asesoría y ayuda legal, nos atenemos a nuestra interpretación.

En relación a esto, también queremos denunciar y socializar lo siguiente: más allá de interpretaciones, la utilización que se ha hecho de leyes y procesos jurídicos y administrativos en el proceso de desalojo y derribo de Kukutza III gaztetxea ha sido de lo más interesada, en favor de la propiedad privada. Por mencionar los hechos más vergonzosos apuntaríamos que el auto de desalojo se encontraba firmado antes de tomar declaraciones o que el permiso de derribo se otorgó sin haber realizado ningún estudio sobre el daño que se podía causar a las viviendas colindantes (las cuales ya muestran grietas) y sin presentar el proyecto de edificación de las casas que allí se construirán.

El proyecto de Kukutza no ha sido meramente cultural. La vivienda que albergaba en su último piso les ha dado la posibilidad a jóvenes que han querido construir un proyecto de vida propio fuera de la dinámica capitalista del trabajo-consumo. Proyecto de vivienda que surgió con el comienzo de Kukutza III, hace ahora trece años.

Por tanto queremos hacer llegar toda nuestra solidaridad y apoyo a quienes han participado en la defensa del proyecto de Kukutza III desde abril hasta ahora, especialmente a quienes entre los días 21 y 25 fueron detenidas, identificadas y heridas.

Lo volvemos a repetir: ¡LA OKUPACIÓN NO ES DELITO!